Transgénicos

 




  TRANSGÉNICOS


Mediante las metodologías modernas de la ingeniería genética de la genómica y técnicas para amplificar el ADN, es posible sintetizar o aislar genes de cualquier organismo vivo que son fragmentos específicos de las moléculas de ADN que integran los cromosomas de los seres vivos.

¿Qué son?

Son un tipo de alimentos con origen animal o vegetal modificados genéticamente  con un rasgo deseado de una planta o animal e insertan ese gen dentro de una célula , con la finalidad de poder producirse con mayor rapidez, aumentar su poder nutrimental, además de que tenga la resistencia de soportar plagas o cambios bruscos de temperatura.


Alimentos transgénicos son: 

1. Cultivos que se pueden utilizar directamente como alimento y que han sido modificados genéticamente (por ejemplo, plantas de maíz o soya manipuladas genéticamente para ser tolerantes a un herbicida o resistentes al ataque de plagas) 

2. Alimentos que contienen un ingrediente o aditivo derivado de un cultivo modificado genéticamente. 

3. Alimentos que se han producido utilizando un producto auxiliar para el procesamiento, el cual puede provenir de un microorganismo modificado genéticamente (por ejemplo, quesos elaborados a partir de la quimosina recombinante, producida por un hongo filamentoso manipulado genéticamente, Aspergillus níger, para la producción de una enzima bovina)


BENEFICIOS

RIESGOS

Se consideran buenos porque ayudan a que se elimine la escasez de alimento en todo el mundo con un mejor rendimiento,  tienen resistencia a diversos factores climáticos, así como a herbicidas, pesticidas, en unos casos y en menor necesidad de uso en otros.



Ya que es un área prácticamente nueva, es muy difícil poder manejar esto con una precisión exacta o incluso conocer todos los efectos secundarios que se pueden dar, no sabemos cuándo un gen va a reaccionar de manera negativa rechazando a los genes implementados causando un gen híbrido, el cual puede formar un carácter de la forma no esperada e incluso llegar a ser cancerígeno en el cuerpo del ser humano.


Se ha probado que estas preocupaciones no tienen fundamento. Ninguno de los alimentos transgénicos usados hoy en día han causado algunos de estos problemas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) evalúa todos los alimentos transgénicos para asegurarse que sean seguros antes de que salgan a la venta. Además de la FDA, la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) regulan las plantas y animales producto de la bioingeniería. Ellos evalúan la seguridad de los alimentos transgénicos para los humanos, animales, plantas y el medio ambiente.

Los cultivos transgénicos más utilizados en la industria alimentaria son, por el momento, la soya tolerante al herbicida glifosato y el maíz resistente al barrenador europeo, un insecto. Tanto el maíz como la soya pueden consumirse directamente o bien, podemos encontrar en el mercado proteína de soya o harina de maíz y sus productos. La soya se utiliza
también como materia prima para obtener aceite y lecitina. El maíz se utiliza como fuente de almidón, que tiene aplicaciones directas, y que a su vez es materia prima para fabricar glucosa, ésta última con aplicaciones directas o como materia prima para fabricar fructosa. A pesar de que en México es poca la producción de cultivos transgénicos (soya y algodón a escala piloto), se importan granos y alimentos provenientes de Estados Unidos, el principal productor de cultivos y alimentos transgénicos, por lo tanto, es probable que los productos que ofrece la industria alimentaria sean alimentos elaborados a partir de materias primas transgénicas.